_López!-gritó el doctor asomándose de su consultorio…
_Agus!! Gor… despertate!- dijo Gy zamarreándome energéticamente.
_Que?!!?!-Dije y me desperté de un salto
_Chicas… por favor no tengo toda la mañana-dijo mientras miraba apurado y tembleque su reloj de pulsera y acomodaba sus gruesos anteojos sobre su nariz.
El viejito tenía un aspecto simpático y agradable. Su barba blanca, extremadamente larga, le colgaba hasta la cintura, tenía un cabello corto recortado a tijeretazos y todo disparatado por doquier … parecía ser bastante corto de vista ya que sus anteojos agrandaban sus ojos y los hacía ver como plásticos y vidriosos. Se movía apurado y tembleque, hablaba rápido y seguido. Tenía zapatos gigantes, como los ortopédicos y unos pantalones que dejaban ver sus tobillos blanquitos y arrugados. Era extremadamente delgado y dulce.
“Aww que viejito tan tierno”-pensé, en ese instante nos toma a Gy y a mí de los hombros y nos sienta con fuerzas en la camilla.
_Saquen la lengua.-dijo mientras prendía la lámpara de su vincha, y buscaba ese “palito” con el que te revisan la lengua
_Pero solo viene ella al con…-traté de pronunciar asustada mientras el anciano me metía el objeto hasta por la garganta
_Shh!! Diga “AAAHHH”
_Ahhhhggg!!
_A ver usted?
_Aghhhh
_Bien, ninguna de las dos tienen problemas de la garganta, no hay inflamación, ni futura paperas….
_Bien, pero doctor le estoy tratando de decir que…-Intenté explicar mientras me bajaba de la camilla.
_Casi lo olvido!! Sáquese los zapatos, usted, la más alta-interrumpió hablando a toda velocidad refiriéndose a mí.
_Pe… pe…pero…
_Sh!-Dijo y me colocó enseguida en la tabla de medir.
_Doctor, lo que ella quiere decirle es que venimos a que me hagan un control a mi, y me haga un certificado porque tuve un calambre en la nariz, en realidad, jamás existió. Es algo gracioso para contar, resulta que…
_Nena, si seguís hablando lamentablemente te voy a tener que meter un suero en la boca.-dijo mientras apuntaba rápido en su carpeta- Ahora sí, cotorra venga y párese acá… bsbbsbsbsbbsbsbsbsbsb…mmmm bsbsbsbssb –murmuraba mientras escribía. Se movía rápido, corría de un lado al otro buscando el estetoscopio hasta que al fin lo encontró en un estante que estaba todo tapado por las ramas del helecho que estaba en el estante de arriba.
_Escuchemos un poco!-dijo y colocó, renegando un poco, las aurículas dentro se sus grandes y estiradas orejas….-La petiza primero-refirió a Gy-bien… ahora respira hondo… mjm-miró hacia arriba- murmure con un “MMM” bien marcado y grueso-Gy respondió con la orden.-Todo en orden… a ver la presión?- comenzó a inflar el tensiómetro y yo veía cómo el brazo de mi amiga se hinchaba y tornada rojo para pasar a morado.
_Ah!-gritó por el dolor.
_Lo siento, lo siento…-dijo mientras desinflaba.-Tu presión está normal. Ahora vos, alta… vení y sentate.-Obedecí…-¿Cómo es esto posible? No puedo oír tu corazón-me miró serio y enseguida probó el estetoscopio. El aparato funcionaba de maravilla, a pesar de los años que tuviera, andaba como si estuviese recién comprado. –Mmm, estoy viejo y de seguro que sordo también a ver tu presión? –Tomó el tensiómetro, infló, desinfló y miró con cara rara el reloj que indicaba el valor de la tensión, lo golpeó con el dedo, lo volteó… lo mordió y me miró completamente enrarecido ¿Por qué me miraba así? –Estem… se ve que esto no funciona mas…
_Quizás…-respondí.
_Cosas locas son las que hoy en día pasan, no chicas?
_Si…-Respondimos las dos a la vez. ¿Justo a nosotras nos venía a decir eso? Esto es completamente normal, comparado con lo demás que nos toca vivir a diario.
_Veamos sus pupilas y luego sentémonos a hablar del porqué de su visita…
Primero revisó a Gy, le alumbró el ojo con la “linternita” (no sé cómo llamarla, soy un poco ignorante), asintió varias veces la cabeza y me hizo un gesto para que valla.
El pulso tembleque del anciano conducía la linterna por mi ceja, en lugar del ojo, luego por el pómulo… subía y bajaba hasta que al fin dio en mi ojo izquierdo, me miró asombrado. Sacudió la linterna sobre la palma de su mano e iluminó mi otro ojo, errando primero como al principio. Cuando al fin le dio, dejó caer la linterna al suelo y se sacó los anteojos…
_Nena, acá hay algo raro…-dijo en tono pensativo y pausado. Se tocó la nariz y la misma hiperactividad de siempre buscó entre sus papeles, carpetas y libros algo que expliqué acerca de lo que me ocurría….
_¿Pasa algo, doctor?-pregunté preocupada mientras Gy y yo nos mirábamos extrañadas…
_Nno, no… solo que…-se detuvo, cerro el libro y miró hacia su ventana-no tenes presión, no pude oír tu corazón, y ahora tus pupilas no se dilatan con la luz… es como si examinara a un…-se cayó. Tosió y enseguida nos cambió de tema, ok, era momento de saber en qué pensaba este doctor:
“Esto no es posible, a lo que me refiero… cuántos años dedicándome a la ciencia de la medicina y jamás me ocurrió un caso como tal, no en un cuerpo vivo! ¿Será acaso que se droga? De ser así se podría justificar de que sus pupilas tarden en dilatarse, pero ¿Y el pulso? ¿Y la presión? Esta niña es como si fuese un cadáver, no siente NADA.
Esto ya me aterra. Mejor dejo de revisarla, a ver si descubro algo que no quiero y me involucran en cosas que pueden afectar mi reputación medica y laboral… tengo muchos pacientes y aun me quedan años antes mi jubilación. Mejor no echar tantos años de aporte a la medicina en una chica cualquiera…”-Dios mío! Debo hablar enseguida con Shasta! Esto no es normal!... pensé.
El doctor se sentó e hizo como si jamás hubiera pasado nada… “nunca me revisó”, para mi era excelente de que las cosas queden ahí y no avancen ni retrocedan. Así no tendría que hacer magia frente al anciano para borrarle la memoria, o noquearlo o algo por el estilo para que el secreto siga oculto….
_Entonces, debo hacerte un diagnostico a vos, ¿Verdad, petisa? –Dijo mientras nos invitaba a sentarnos en su escritorio.
_Si lo que pasa es que…-Gy comenzó a contarle la historia del porqué llegamos hasta acá obviando las partes que involucraban magia, por su puesto… la explicación de Gy fue larga. El anciano oía con atención mientras escribía con garabatos su diagnostico.
_Ok, niña traviesa… esta es la última vez que te hago zafar así de la madre de tu amiga… acá tenes un diagnostico que dice que solo es una alergia y acá te doy un remedio de muestra que me dan las empresas para que tomes… tomalo solo una vez al día durante una semana... Quedate tranquila, están vencidos, no sos la primera que viene luego de fingir enfermedades falsas. Pero por si acaso… a la más mínima reacción venís acá y sin pedir turno ni nada yo te atiendo… Por las dudas te anoto mi teléfono fijo y el móvil. Ahora vayan a sus casas y espero no verlas mas con enfermedades inventadas!-dijo mientras nos conducía hacia afuera del consultorio y verificaba en su cuaderno el próximo paciente.
_Amable, el viejito…-dijo Gy mientras sacudía las pastillas -medio “mafia” por darme medicamentos vencidos, pero es un capo!
_Estaba muy asustado con migo, le leí el pensamiento…-dije mirándola extrañada.
_Yo también me asustaría, gor… o sea, re loco todo… nadie hace las locuras que vos haces! Cierto! Lees la mente! A ver… decime que pienso?
_ ¿De verdad querés que lo haga?
_Obvio gor! Es copado!
“Dios… gor, ¿Ya me estás leyendo la mente? No vas a poder leer mucho, en mi cabeza hay un pedo errante. No tengo que pensar en lo que anoche pasó con Georg así ella no lo sabe… después no le voy a poder contar que… UH! ESTOY PENSANDO EN EL! Bueno emm a ver? De qué me puedo acordar? De mis hermanos? Aw Tete, te extraño hermanito! Me acuerdo cuando yo lo hacía jugar con mi perro de peluche. Hablando de “PELUche” me encanta el pelo de Georg! Osh creo que lo que hice no estuvo muy bien. Pero bueno, ya fue! Uh… de nuevo me delaté Gy tonta tonta tonta! ¿A caso nunca voy a dejar de pensar en el? Y, de seguro que no si...”
_Bueno gor, suficiente… ¿A ver? ¿Qué leíste?-Dijo Gy interrumpiéndome justo en el momento más importante y crucial de sus pensamientos.
_Alguien debe contarme algo acerca de un chico que te gusta mucho su pelo, uno que se llama Georg, por lo que veo pasó algo… y extrañas a Joaquín, tu hermanito menor.
_Gor! Sos mágica posta!! –Dijo gritando mientras ya llegábamos a la puerta de salida de la clínica- Si! Jo si no tendré que contarte. Pero mejor dejémoslo para la noche, después de que vos me cuentes que hiciste con Bill cuando se fueron!
_Ok, me parece buena idea… ahora ¿Nos gastamos toda la plata que tenemos comprando cosas? ¿O nos volvemos ya a casa?
_¡Comprar, comprar, comprar, comprar!-dijo mirándome pícara e ilusamente.
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